Hoy maté ese recuerdo.
Era la madrugada, como todas las noches, le pensé. Decidida escribí un mensaje de texto, no lo hacía con el afán de llamar su atención, solo quería eliminar mi ansiedad y ser correspondida lo más maduramente posible. ¡Sorpresa! Nadie respondió, en realidad él fue quién insistió en no perderme del mapa una vez alejándonos de nuestro amorío para siempre.
Yo esperaba una respuesta madura, no recibí nada…
Esta mañana al revisar el móvil, no había nada, mire hacia la pared del mi lado izquierdo y ahí estaba, nuestra fotografía juntos desde enero del 2015. Intenté llorar, pero, ya no había ni una lágrima que derramar por él.
Decidida retire la fotografía del marco para así romperla, pero cálme mis ansias, no pude deshacerme de ese recuerdo.
Lo guardé en una caja del closet, donde nadie pueda mirarle, donde ya no me atormente tu recuerdo…